Infancia contemplativa

La pureza de la infancia nos recuerda que podemos vivir con los ojos abiertos al mundo. Los niños descubren su entorno a través de la contemplación, en silencio y eso les permite disfrutar de sus descubrimientos con asombro y fascinación. La contemplación de una pieza de arte que se transforma puede ayudar a los pequeños a hacerse preguntas y emprender un camino hacia el conocimiento de sí mismos.


El arte y los álbumes ilustrados tienen su poder en la imagen para comunicar, emocionar y contar historias. Las ilustraciones tienen un lenguaje propio que nos enseñan a observar, a interpretar, a apreciar el color, la forma, la composición y fomenta el pensamiento divergente. Igual que el arte tiene la capacidad de evocar sentimientos, los álbumes ilustrados son la primera experiencia estética de un niño con el arte y las emociones.